El Tai Chi es un patrimonio de la humanidad, un camino (Tao).
De los diferentes estilos de Tai Chi que se practican en el mundo, el estilo Tai Chi Kong corresponde a un linaje de maestros, el cual se ha preservado por mil quinientos años de historia escrita a través de maestro a discípulo.
Esta línea ha sido transmitida en Chile directamente por el Gran Maestro Sim Pooh Ho, cinturón de oro décimo Dan, fundador y presidente de la Escuela Mundial Nam Wah Pai, fundada en 1964 en Singapur, quien ha dejado en Chile a sus discípulos directos a cargo de la enseñanza.
a la misma velocidad, ningún movimiento es repentino ni abrupto desde el comienzo al fin de la forma. El cuerpo debe moverse con la misma dinámica suave.
El propósito es cultivar la sensibilidad interna más que desarrollar la fuerza externa. La sensibilidad se facilita reduciendo fuerza y tensión muscular innecesarias, de lo contrario, el uso de gran cantidad de fuerza externa entorpece la sensibilidad.
Al mover el cuerpo lentamente teniendo la atención en el Tan Tien y relajándose por completo a través de la lentitud uno se vuelve más suave. Eventualmente la practica lenta y suave va a terminar en el estado descrito como actividad externa vacío interno o la no acción en acción. En otras palabras, reflejando una calma externa, el yo interno se vuelve tranquilo y silencioso.
Abrir un circulo en un punto y llegar a este cerrándolo. La redondez esta basada en el diagrama del taoísmo y los movimientos responden a este orden. Según el concepto oriental el cielo es redondo dando la idea de unidad y perfección. Para la física moderna, la curva presenta menos resistencia a fin de reducirla al mínimo.
Literalmente significa homogéneo, la velocidad del movimiento en el Tai Chi es siempre la misma. La técnica adecuada del movimiento corporal involucra una respiración pareja y tranquila, concentración y coordinación constantemente.
Una relación de movimiento donde fluye el Chi por todo el cuerpo a través de los meridianos.
La Mente dirige y el Chi sigue a la mente, el Chi dirige y el cuerpo sigue el Chi.
El Chi se podría traducir por energía, aire, aliento vital y todo lo que se refiera a la energía que activa al universo. El Chi se condensa y se dispersa en ciclos alternativos de energía positiva y negativa (Yin Yang) y se materializa en diversas formas y aspectos; no se crea ni se destruye, sin embargo, el Chi se transforma y reaparece en nuevos estados de existencia.
Según esto todos los estados de existencia son manifestaciones temporales del Chi, es el origen de todo el movimiento del universo. Esta considerado como la fuente de nuestra fuerza vital y el factor animado que hay en todos los seres vivos.
Además el Chi mantiene las formas unidas, hace que los componentes de nuestro cuerpo no se separen ni se disipen, mantiene en su lugar los órganos, las glándulas, los vasos sanguíneos y el resto de las partes del cuerpo. Cuando se debilita el Chi, puede producirse una relajación de los órganos, produciendo un mal funcionamiento y la falta de Salud.
Toda las culturas tienen una palabra para expresar el Chi. Los chinos utilizan la palabra Chi, para los hebreos es Ruach (aliento de vida), para los japoneses es Ki (propósito), en sanscrito la palabra es Prana y en tibetano la palabra es Lung.
Hay un Chi interno y hereditario que permanece con nosotros y otro adquirido, en el cual entran todos los tipos de Chi producidos después del nacimiento. En la fisiología taoísta el Chi original se almacena en el espacio que hay entre el ombligo y los riñones y el centro sexual, ligeramente por encima de la zona pélvica, llamado Tan Tien. Este es el banco de nuestra energía del cual diariamente sacamos ese Chi original para nuestras funciones de Vida.
La practica del Tai Chi, meditación en movimiento, nos ayuda y permite fluir las energías canalizándolas a través de los meridianos de nuestro cuerpo, acumulando Chi en nuestro banco energético Tan Tien, evitando el desgaste producido por el stress de la vida, devolviéndonos la salud. De esta forma continuamos con la labor del doctor Manuel Lazaeta Acharan de la Villa de Vida Natural, sanándonos con la medicina natural del Tai Chi.
Informaciones: (09) 9 837 46 28